miércoles, 25 de enero de 2017

El Festival del Atlántico en el Lido San Telmo

Presenté en una crónica anterior de las dedicadas a la Zona de Martiánez los detalles y pormenores de la construcción del llamado Lido de San Telmo, empresa que como ya dije fue llevada a cabo por la pareja formada por José Manuel Sotomayor Carmona y su socio Rudolf David Gilbert, si bien a nivel oficial sólo figuraba como concesionario el primero. Poco años después de la construcción, los socios llegaron a un acuerdo comercial por el que José Manuel Sotomayor Carmona cedía todos sus derechos a Rudolf David Gilbert, que quedó como único concesionario, después que el ayuntamiento portuense aprobase este acuerdo.

Comento en esta nueva crónica los primeros tiempos de la andadura de esta emblemática construcción, comenzando por dedicar unos comentarios a los visitantes ilustres que estuvieron en sus instalaciones, particularmente, Winston Churchill, el conjunto musical The Beatles y el que fue Ministro de Información y Turismo en la época franquista Manuel Fraga Iribarne y termino comentando con detalle la gestación y la celebración del primer Festival de la Canción del Atlántico, que como es bien sabido tuvo lugar en las instalaciones del Lido San Telmo.
Visitantes ilustres en los primeros tiempos del Lido San Telmo
             Siendo gerente Rudolf  David Gilbert, que como ya dije era concesionario conjuntamente con José Manuel Sotomayor, el Lido tuvo un ilustre visitante como fue el político británico Winston Churchill quien llegó por segunda vez a las Islas Canarias en 1959, invitado por Aristóteles Sócrates Onassis, quien viajaba en su lujoso yate por motivos de negocios. En este segundo viaje a las islas, Churchill visitó el Puerto de la Cruz y muy particularmente el Lido San Telmo, donde el 13 de febrero de 1959, es decir, un año y dos meses después de su inauguración, tomó unas copas en la terraza de este establecimiento, viendo el Océano Atlántico y a los bañistas en las piscinas, mientras fumaba un clásico habano, imagen muy habitual del conocido político inglés.
Aristóteles Sócrates Onassis en el Lido San Telmo. Cedida por B. Cabo Ramón

Rudolf David Gilbert, concesionario del Lido San Telmo. Autor anónimo.

En la siguiente foto podemos ver al premier británico sentado en la terraza alta del Lido, contemplando el panorama y detrás, siempre cuidando de su seguridad se aprecia un grupo de personas, entre las que creo reconocer a Enrique Mené, guardia civil que una vez retirado ejerció durante muchos años el puesto de Jefe de la Policía Local del Puerto de la Cruz y que formó parte de la comitiva encargada de velar por la seguridad del político británico durante su estancia en nuestro pueblo. 
Winston Churchill en el Lido San Telmo.  Cedida por B. Cabo Ramón.
            En estas otras imágenes se aprecia al premier británico abandonando el establecimiento, bajo la atenta mirada de sus  cuidadores y de algunos políticos tinerfeños, entre los que como es lógico y natural se encontraba el por entonces alcalde portuense Isidoro Luz Cárpenter. 
Winston Churchill saliendo del Lido San Telmo. 1959. Cedida por R. Afonso Carrillo.
Winston Churchill saliendo del Lido San Telmo. 1959. Autor anónimo
En esta última fotografía, podemos ver a Winston Churchill ya fuera de las instalaciones rodeado de sus guardaespaldas y de algunos políticos locales, entre los que se distingue claramente el anteriormente citado alcalde portuense.
Winston Churchill saliendo del Lido San Telmo. 1959. Autor anónimo
No deja de resultar paradójico el cálido recibimiento que la isla le ofreció al político británico, que durante la Segunda Guerra Mundial, al decir de muchos historiadores, tuvo en cartera un plan para la invasión y toma de las Islas Canarias por parte de Gran Bretaña, conocido como Operación Pilgrim, aunque conviene añadir que nunca fue ejecutado.
  Una anécdota que se cuenta cuya veracidad no he podido contrastar, es que durante un cierto tiempo entre los camareros portuenses, se contaba con admiración y probablemente con algunas dosis de envidia, la suerte que tuvieron sus antiguos compañeros de oficio al atender a este ilustre político, no sólo por la personalidad del personaje, sino porque al terminar su consumición de whisky White Label, sentado en la terraza alta del establecimiento, desde donde podía contemplar placenteramente el conjunto del Lido, antes de abandonar el establecimiento le dejó de propina al camarero que le atendió, que según se dice fue el conocido y popular Heraclio Niz Álamo, mil pesetas de la época, que equivalían aproximadamente a muchas veces el salario mínimo diario de un profesional de aquella época.
Heraclio Niz Álamo, camarero que sirvió a Winston Churchill. Autor anónimo
Otros ilustres visitantes del Lido, fueron tres de los componentes del afamado conjunto musical ingles The Beatles, concretamente, Ringo Starr, George Harrison y Paul Mc Cartney, quienes llegaron a Tenerife el 29 de Abril de 1963 en un vuelo procedente de Barcelona, adonde habían llegado desde Londres. John Lennon fue el único componente de los Beatles que no viajó a Tenerife, pues Brian Epstein, mánager del grupo, lo había convencido para que lo acompañara a Torremolinos, lugar casi de culto de la jet set de aquellos años. Paul McCartney y los demás componentes del grupo querían, en cambio, un lugar más tranquilo, y lo encontraron en Tenerife y concretamente en nuestro pueblo.
Años atrás, en el barrio hamburgués de Sankt Pauli, localidad pionera en el Viejo Continente en lo que a clubes y locales de ocio se refiere, conocieron los por entonces jóvenes Beatles al músico y fotógrafo alemán Klaus Voormann y al amparo de aquel próspero barrio de Hamburgo, surgió y creció la amistad entre el fotógrafo alemán y los por entonces no muy famosos músicos. Corría el año 1960 y el padre de Voormann, un conocido médico alemán, había adquirido unos terrenos en Los Realejos, municipio norteño de nuestra isla, que ya empezaba a mostrar sus encantos al mundo.
La grabación de «Please, Please Me» resultó, al decir de muchos, tan estresante para los componentes de los Beatles, que Pual McCartney no dudó en pedir a Voormann que mediara ante su padre, para que éste les prestara su casa tinerfeña para tomar unas cortas vacaciones y así reponer sus desgastadas fuerzas. Así lo hizo éste, y por esta razón Los Beatles venían, en teoría con el alojamiento resuelto, pero cuando llegaron a la casa de Los Realejos, se encontraron que era un inmueble aún en construcción, sin teléfono y sin muchas de las comodidades exigibles para unas placenteras vacaciones, pero esto no les importó mucho.
Por aquel entonces el Puerto de la Cruz ya había estrenado el Lido San Telmo, y fue en sus instalaciones donde Ringo, George y McCartney pasaron muchas de las horas de las que serían sus últimas vacaciones en tranquilidad, sin fans gritonas que les asediasen, sin flashes, sin guardaespaldas y sin agobios. El grupo aunque ya era bien conocido en Gran Bretaña, todavía no había alcanzado el nivel de fama y popularidad mundial que años más tarde adquirieron, y que provocaba que sola presencia fuese recibida por una multitud de fans, que les recibían con entusiasmo y gran estruendo.
 En nuestra isla sólo los más recalcitrantes fans de la música moderna conocían a los Beatles y el propio Voormann reconocería en sus memorias, que aquí, en Tenerife vivieron sus componentes sus últimos ratos de casi total libertad, disfrutando sin estar agobiados por los fans y por los periodistas. En Tenerife estuvieron hasta el 9 de mayo viviendo entre la promesa de chalet de Los Realejos y las visitas a diversos lugares de nuestra isla, entre las que evidentemente destacaron las realizadas a nuestro municipio y particularmente a las por entonces modernas  instalaciones de baño del Lido San Telmo.
También hubo visita a otros muchos lugares de la isla, entre ellos al Teide, claro está y  al decir de algunos, su estancia fue tan placentera que incluso quisieron actuar en la parte alta del Lido, donde había un bar y un pequeño escenario. Fue entonces cuando Rudolf David Gilbert, que por entonces ya era el único gerente del establecimiento por el traspaso que le hizo José Manuel Sotomayor Carmona, les dio las gracias, pero según se comenta, sin que haya constancia cierta, les advirtió de que en su opinión “su música no era la más apropiada para sus clientes», una opinión en la que al decir de algunos, tuvieron mucho que ver las grandes melenas británicas de los tres jóvenes del conjunto británico. 


Los Beatles en el Lido San Telmo. Autor anónimo
Se dice que Gilbert confesó muchos años después que nunca supo cuánto llegaría a arrepentirse, si bien en tono de humor confesaba que le hacía gracia tener el «dudoso honor» de haber rechazado la actuación de una de las bandas más mundialmente conocida de la historia.
Los Beatles  y Astrid Kircherr en el Lido San Telmo. Autor anónimo
El paso de tres de los componentes de la banda de Liverpool por Tenerife, dejó anécdotas que por lo general no son bien conocidas por el público. Recorrieron la isla con un coche Austin Healey Sprit, siempre conducido por George Harrisson y sufrieron las molestias propias de un fuerte sol sobre una piel poco acostumbrada a este tipo de sensaciones, por lo que la mayor parte de la imágenes en las que se les ve en el Lido San Telmo, están en bañador, pero siempre con las camisas puestas para resguardarse de los rayos solares. Incluso se comenta que Paul Mc Cartney tuvo problemas al bañarse en las aguas bravas de la Playa de Martiánez, pues se vio arrastrado por la corriente de la zona y tuvo algunas dificultades para salir del mar, donde cogió un buen susto, supongo. 
Paul Mc Cartney y Astrid  Kircherr en el Lido. Autor anónimo.
Los Beatles recorrieron gran parte de la isla y existe testimonio gráfico de su presencia en Las Cañadas, siempre acompañados de Astrid Kircherr, que había sido novia de un ex-Beatle que formó parte de la banda en la primera época, pues en sus comienzos eran cinco y no cuatro, y fue quien tomó estas fotos que se subastaron en Dallas, con un precio de salida de 6.000 libras esterlinas.
Los Beatles y y Astrid  Kircherr en el Lido. Autor anónimo.
Los Beatles y y Astrid  Kircherr en el Lido. Autor anónimo. Cedida por B. Cabo Ramón
Otro ilustre visitante del Lido San Telmo fue el político gallego Manuel Fraga Iribarne, quien visitó las islas en torno a 1965, durante la época en que fue Ministro de Información y Turismo. En las fotografías se muestran  imágenes del citado político recorriendo junto con el alcalde portuense Isidoro Luz Cárpenter la Avenida de Colón a lomos del camello de Lázaro Santana. 

Manuel Fraga Iribarne e Isidoro Luz Cárpenter,  en la Avenida de Colón. 1965. Autor anónimo.
Manuel Fraga Iribarne también visitó el Lido San Telmo y contempló asomado a su terraza la extraordinaria transformación que estaba sufriendo el litoral de la Playa de Martiánez, de los cual dan testimonio gráfico las anteriores imágenes.
Manuel Fraga Iribarne con Isidoro Luz en el Lido San Telmo. Cedida por B. Cabo Ramón
Manuel Fraga Iribarne con Isidoro Luz en el Lido San Telmo. Cedida por B. Cabo Ramón
El primer Festival de la Canción del Atlántico
Durante la segunda mitad del pasado siglo surgieron una serie de festivales musicales a lo largo de gran parte de la geografía europea. Así, citaré que en 1951 empezó el primer Festival de la Canción de San Remo, organizado en la ciudad del mismo nombre, radicada en Liguria, región de Italia situada al noroeste limitando con Francia. En este prestigioso festival en su largo recorrido intervinieron una larga nómina de cantantes que al correr del tiempo se hicieron famosos por todo el mundo. Así, ent5re los cantantes italianos citaré a Domenico Modugno, Iva Zanichi, Gigliola Cinquetti, Nicola di Bari, Laura Pusini, etc. y entre los extranjeros a  José Feliciano, Luis Miguel Roberto Carlos, Madonna, y un larga etcétera.  
Por la misma época, nació el Festival de la Canción de Eurovisión en 1956, con el formato de un popular concurso que ha sido transmitido por Eurovisión y actualmente es el festival más antiguo del mundo, recibiendo en 2015 el record Guinnes como la competición musical televisa más longeva del mundo, cuyo alcance era y aún sigue siendo enorme, estimándose su audiencia en cientos de millones de personas.
Un conocido festival español, fue el llamado Festival de la Canción de Benidorm, que se inició en 1959 con el popular Boby Deglané como presentador y cuya última edición fue en 2006. En este festival se hicieron populares canciones como Un Telegrama, Don Quijote, cantada por los Cinco Latinos, Comunicando,  Eres diferente, Enamorada, Quisiera ser, interpretada por el Dúo Dinámico, La vida sigue igual cantada por Julio Iglesias, Soledad de Emilio José, etc. Este festival fue muy popular y duró hasta 2006.
En este contexto nació en 1966 y en el Puerto de la Cruz, la primera edición del llamado Festival del Atlántico, en el momento en que la alcaldía la detentaba Felipe Machado del Hoyo y Solorzano (1920-2008). El Lido San Telmo fue el escenario elegido por el ayuntamiento como patrocinador del Festival del Atlántico, para celebrar en 1966 el primer festival.
Evidentemente hubo que acondicionar las instalaciones para que pudiera celebrarse la primera edición del festival, pues la zona del Lido en la que montó el escenario estaba destinada a solario y carecía de la infraestructura necesaria. En la primera edición de 1966, la celebración del festival se hizo coincidir con la celebración de las Fiestas de Invierno, que por aquel entonces ya se celebraban con todo esplendor en la Avenida de Colón, y fueron el sucedáneo de los viejos carnavales que estuvieron prohibidos por el régimen franquista después de la guerra.
Para la celebración del Festival de la Canción del Atlántico, se habilitaron unas gradas de madera para el público, que fueron pedidas al ayuntamiento de Santa Cruz, en tanto que el escenario se solicitó a la ciudad de La Laguna, ciudades que accedieron a las peticiones sin poder inconvenientes,  actuando como organizador del festival José L. Pérez Velázquez, que ya tenía experiencia en estos eventos. A continuación muestro un dibujo esquemático de lo que fue la zona en que se celebró el festival. 
Proyecto del I Festival del Atlántico. Archivo Ayuntamiento Puerto de la Cruz.
Se aprecia que además de la ya citada grada con capacidad para 500 espectadores, también se instalaron las sillas que antes citamos, en las cuales estaba previsto sentar a 1000 personas, cifrándose la capacidad de la improvisada instalación en torno a 1500 personas. El precio de las entradas fue de cien pesetas para los asientos de grada y 200 pesetas para las sillas.  
En la fotografía siguiente, que corresponde a la celebración del Coso de las Fiestas de Invierno de 1966, que se realizó en los días finales del mes de febrero, pueden verse a la izquierda las gradas instaladas en el Lido, que cité anteriormente.
Avda. de Colón. A la izquierda, se ven las gradas del I Festival del Atlántico. 1966. Autor anónimo.
Para no alargar innecesariamente esta crónica, no comento los esfuerzos realizados por la organización para poner a punto todos los detalles necesarios tales como luminotecnia, sonido, taquilleros, acomodadores, etc., pues conviene no perder de vista que la zona donde se llevó a cabo el festival sólo era un solarium del Lido San Telmo.
Se contrató por 80.000 pesetas una orquesta integrada por 30 músicos, que realizó varios ensayos en el Teatro Guimerá de Santa Cruz, bajo la dirección del conocido y popular director de la orquesta de RTV Rafael Ibarbia, cuyos honorarios aparte del coste del desplazamiento desde Madrid a Tenerife y del alojamiento, fueron de 25.000 pesetas.
La decoración del escenario estuvo a cabo del Sr. Niavel Núñez, que la llevó a cabo de manera desinteresada y se solicitó la colaboración de la empresa Atlántico S. A. para llevar a cabo elaboración del programa de las fiestas, empresa que aceptó abonar el importe del citado programa, cuya carátula se muestra a continuación.

Cartel del I Festival de la Canción Atlántica. 1966. Archivo Ayuntamiento Puerto de la Cruz.
Se encargaron a la platería de Oreste Trujillo la realización de los trofeos denominados Peñones de Oro, que reproducían la imagen del Peñón, un símbolo de nuestro pueblo, así como unos trofeos para los autores de las canciones que se clasificasen desde el puesto cuarto al décimo.
Las agencias de viajes colaboraron con la organización del festival, pues suministraron gratuitamente cinco pasajes gratis, para las personas que se desplazaron desde la Península, comprometiéndose  los directores de los diferentes hoteles de la ciudad, para que albergasen durante el festival a los intérpretes de las canciones, puesto que conviene no olvidar que el festival se celebró en plena temporada alta de invierno. La organización dio una amplia cobertura a la difusión del festival, enviando carteles anunciadores a ayuntamientos, Delegaciones de Información y Turismo, así como a la prensa, radio y TV de toda España.
Esta primera edición del festival fue presentada por el periodista Tico Medina conjuntamente con Isabel Bouza, que por entonces era una muy popular locutora de TVE, y el certamen fue retransmitido a través de TVE en Canarias, así como por diversas emisoras de radio, tales como Radio Nacional de España, Radio Juventud de Canarias y Radio Madrid, entre otras.
Una vez abierto el plazo para la presentación de canciones se recibieron 129 en total, que fueron sometidas a una previa selección por un jurado compuesto diez personas, que a continuación cito. El conocido músico, director y compositor Juan Reyes Barlet, actuó como presidente y el periodista y crítico de arte del periódico El Dia, Elfidio Alonso Quintero, como secretario. Como vocales del jurado estaban Miguel Lemus González, músico y compositor, el Rvdo Padre. José M. Adán Rodríguez, director de la Coral Palestrina y de la Coral de la Refinería de Petróleos, José Antonio Cubiles, crítico musical del diario El Día, Analola Borges, Doctora en Historia y Secretaria del Instituo de Estudios Hispánicos de Canarias, Álvaro Martín Díaz, músico, compositor y crítico musical, Francisco Dorta Hernández, director y compositor, Sebastián Miranda Padilla, director de la Banda Municipal de Música del Puerto de la Cruz y Leopoldo Ortí Ribas, músico y compositor.
Después de recibidas las 129 canciones presentadas, el jurado se reunió en la parrilla del Hotel Las Vegas, para proceder a la selección previa de las canciones, el jurado acordó que pasasen a la fase previa del concurso las canciones tituladas Ensueño, Cuando olvida el corazón, Pequeñina, Gratitud, Vidita vida, Continuará, Siete corazones, Zodiaco, Corazón de cartón, Viejos álamos, En Canarias, No la descubrió Colón, Lo bello es esto, ¿Por qué?, La espera, Luna de miel en Tenerife, Busca un lugar, Buenos días Atlántico, No supe, Que vuelva a quererte, Mi canción son tus olas, Sabor de olvido y Candelaria, Candelaria.
Terminada la fase previa, el jurado citado acordó que pasasen la fase final las siguientes diez canciones, Continuará, Lo bello es esto, Corazón de cartón, ¿Por qué?, No la descubrió Colón, Luna de miel en Tenerife, La espera, En Canarias, Pequeñina, y finalmente, Gratitud, interpretadas respectivamente, por Silvana Velasco, Tony Escudero, De Raymon, María Nieves Acevedo, el Trío Delfines, Francisco Galián, Juan José, Franklin, Diana Kelly y Renata, respectivamente.
En la fase final logró el primer premio la canción Lo Bello es Esto, interpretada por Tony Escudero. El segundo premio del festival fue para la canción ¿Por Qué?, interpretada por Mary Nieves Acevedo y el tercer premio fue para La Espera, que fue cantada por Juan José y siendo muy del agrado del público.
Tony Escudero, ganador del Primer Premio del Festival. Archivo Ayuntamiento Puerto de la Cruz. 
A continuación se muestra la carátula de un disco con algunas de las canciones que fueron presentadas en este primer Festival de la Canción del Atlántico.
Carátula de un disco con canciones del Primer Festival del Atlántico.
En el primer Festival del Atlántico actuaron grupos y artistas de primer nivel, tales como Los Mensajeros del Paraguay, el tenor tinerfeño José Foronda y el conjunto cubano Hermanas Rivero, entre otros.
Conjunto cubano Hermanas Rivero. Autor anónimo 
Este festival se vivió como un importante acontecimiento con resonancia nacional, lo cual evidentemente fue un aspecto muy positivo para una ciudad eminentemente turística como era el Puerto de la Cruz.
El periódico catalán La Vanguardia, a través de su corresponsal Luis Ramos se hizo eco de la celebración durante los días 6, 7, 8 y 9 de febrero con la siguiente crónica, que a continuación leo textualmente:“En el Lido de San Telmo de Puerto de la Cruz, con una asistencia numerosísimo público, se celebró anoche (viernes 11-II-1966), la última jornada del Primer Festival de la Canción del Atlántico, con asistencia del Capitán General de Canarias. y las primeras autoridades provinciales y locales. Resultó ganadora del Festival «Lo bello es esto», que interpretó Tony Escudero; segundo premio, la canción «¿Por qué?», interpretada por la cantante tinerfeña, María Nieves Acevedo; en tercer lugar la canción «La Espera», que interpretó el cantante Juan José. Los cantantes recibieron las siguientes recompensas: Tony Escudero un premio de veinticinco mil pesetas y «Peñón de Oro» en cuanto a interpretación. Como canción, «Lo bello es esto» fue galardonada con un «Peñón de oro» y cincuenta mil pesetas; «¿Por qué?» recibió un «Peñón de plata» y treinta mil pesetas y «La Espera» fue premiada con veinte mil pesetas y un «Peñón de bronce”.
Entrega del Peñón de Oro a Tony Escudero. Archivo Ayuntamiento Puerto de la Cruz. 
Un aspecto del público del I Festival del Atlántico. Archivo Ayuntamiento Puerto de la Cruz.
Conviene resaltar que la celebración de los sucesivos Festivales del Atlántico supuso un evento musical importante en el panorama nacional, que tuvieron llenazos noche tras noche y que promocionaron al Puerto de la Cruz y por ende a la isla de Tenerife a un lugar muy alto. En este sentido es digna de mención el trabajo llevado a cabo por los organizadores del festival y por esa razón me parece justo destacar la labor de la Comisión encargada de la organización del Festival en la que figuraba como presidente el alcalde Felipe Machado del Hoyo, como organizador el ya citado José Luis Pérez Vázquez, y como secretario, el buen amigo recientemente fallecido José Antonio Lubary Curbelo, que como es bien sabido en nuestro pueblo era conocido cariñosamente como "El Camarada Lubary".  De la citada comisión también formaban parte los hermanos Fermín y Alonso Rodríguez Méndez, Santiago Ramón Castro, Luis Reverón Pérez, Alberto bello, Domingo Domínguez Hernández, Pedro Pérez Noda, Diego Palenzuela, José Manuel Pérez Rodríguez, José Francisco Hernández Rodríguez, José Antonio Marrero Córdoba y Lope Sánchez Figueroa, Muchos de ellos están fallecidos, pero todos merecen nuestra gratitud, y por ello les rindo este humilde homenaje.                                                                                                                                                              Creo posible afirmar, con la perspectiva que da el tiempo, que la celebración del festival le dio al Puerto una justa fama  pues su nombre aparecía en periódicos y revistas nacionales, así como en radio y televisión, medio éste que por aquella época estaba aún en pañales en España y muy particularmente en Canarias.                                                                                                                              Concluyo esta crónica diciendo que el Festival de la Canción del Atlántico se celebró en nuestra ciudad durante seis años consecutivos, siendo el primero en 1966 y el último en 1971. Sólo el primero se celebró en el Lido San Telmo y las fechas de este primer festival se hicieron coincidir con las Fiestas de Invierno, que tuvieron lugar en los días 6,7 y 8 de febrero de 1966. Los cinco restantes festivales tuvieron lugar en el Parque de San Francisco, recién construido sobre las ruinas del extinto Convento de San Francisco, que hacía mucho tiempo estaba dedicado a vivienda (ciudadela) de familias sin muchos recursos económicos y que se incendió en marzo de 1966.

7 comentarios:

  1. Estimado señor Galindo, me ha interesado muchísimo su artículo que considero estupendamente documentado. Me gustaría saber si tienen Ud intención de ahondar en el tema y proporcionar más datos sobre los sucesivos Festivales. Estoy especialmente interesada en hallar datos sobre la edición de 1967 (II Festival) que ganó Roberto Lana y en la que participaron Los Aguacates con el tema "Piedras en el Mar". Si pudiera aportar fotos o añadir alguna crónica le estaría sumamente agradecida. Mi nombre es Mayca Cruz Pedraza y soy sobrina de Marisol Cruz Suárez y del fallecido Jose Ramón González, cantante y baterista de Los Aguacates, respectivamente, ya que estoy recopilando datos sobre éstos para un artículo.

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    1. Loas aguacates participaron en 1968.
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  2. Hola Mayca no sabia que fallecio tu tio Ramon, mi nombre es Jose Antnio y los conoci a todos, incluso toque en el Blue Note, lo siento, yo por circunstacia o casualidad estaba en el primer festival gracias a Jose luis y a Doña Mercedes esposa del Dr Coello, participe hasya en el montaje del escenario que grandes recuerdos y que pedazo de Festival. que pena siempre lo he añorado y que bueno si lo hubiesen retomado, mi correo es japa toscal@hotmail.com quedo a tu disposicion y de don Antonio Galindo

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    1. Excelente aportación de don Antonio Galindo. Tengo algunas dudas sobre tal espacio. ¿Podría contactar con usted, don José Antonio? Mi correo es el siguiente: jdlimaeste10@gmail.com

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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