miércoles, 14 de septiembre de 2016

El teatro y otras actividades del Thermal Palace

          Narro en esta crónica la actividad teatral desempeñada por el Thermal Palace en el Puerto de la Cruz, pues junto con el teatro de La Orotava, fueron las dos luces que en nuestro Valle, guiaron los pasos de los amantes del teatro en las primeras décadas del siglo XX. En la primera parte de esta crónica dedico un amplio comentario a las diferentes compañías de teatro que actuaron en el salón teatro del Thermal Palace, reseñando los títulos de las obras representadas y su repercusión cara al público.  
          La segunda parte está dedicada a comentar los esfuerzos realizados por los Hermanos Wildpret para mantener abierto y en funcionamiento el establecimiento del Thermal Palace, en una coyuntura realmente difícil, primero con una guerra mundial desarrollándose en Europa, que alejó el turismo de nuestras islas, con una importante crisis económica desarrollándose y en parte, por la inseguridad de las rutas marítimas, provocada primero por la contienda bélica y después de su fin, por las graves e importantes  secuelas que este conflicto dejó. 
Compañías de Teatro en el Thermal Palace
Un aspecto que me parece muy digno de mención, en lo referente a la actividad teatral del Thermal Palace, fue la buena conexión existente entre el conocido empresario del mundo del espectáculo santacrucero Ramón Baudet y los Hermanos Wildpret. Ramón Baudet era un agente teatral que trajo gran número de compañías teatrales a Santa Cruz de Tenerife y probablemente, fue el más importante empresario del mundo del espectáculo del teatro y de las variedades de Tenerife. Baudet visitó el Puerto de la Cruz y se entrevistó con los Hermanos Wildpret para tratar de llegar a un acuerdo sobre la manera de que se pudiera traer al Thermal Palace, las compañías de teatro y variedades que actuasen en Santa Cruz. Este acuerdo abrió la puerta para que un gran número de compañías de variedades, zarzuela y teatro, que actuaban en la capital santacrucera, lo hicieran asimismo en el Thermal Palace de nuestro pueblo [1].  
A finales de 1912 comenzó a sonar la noticia de que la Compañía Comendador Montenegro volvería a la isla para dar varias representaciones teatrales en Santa Cruz. En el periódico santacrucero El Progreso, apareció un suelto en que se especificaba el elenco de la compañía, que tenía como primer actor y director a José Montenegro y como primera actriz, a su esposa María Comendador. Otras actrices de la compañía eran Elisa del Castillo, Concepción Franco, Amparo Jordán, Rosario Molina, Carmen Muñoz, Mercedes Orejón, Consuelo Pastor, Adela Pérez y Ana de Siria. La nómina de actores era Manuel Alverá, Ángel Béjar, José Calvera, Rafael Esquer, Félix Infiesta, Manuel Molina, Fulgencio Nogueras, Joaquín Plasencia, Juan Torres y Rafael Victorero. Vemos que la compañía dramática Comendador Montenegro tenía un amplio elenco de actrices actores, que en total sumaban 21 personas.
La crónica añadía que entre otras obras, la compañía tenía proyectado estrenar en Santa Cruz de Tenerife, las siguientes obras: Lady Godiva, La reina joven, La losa de los sueños, Vida y dulzura, La Raza, Genio y figura, Las Víctimas, Malvaloca, Puebla de las mujeres, Jorge Sullivan, Adriana Lecouvreur, Gabriela de Vergy, En Flandes se ha puesto el sol, La batalla de damas, El amor y el gabinete, Gimmy-Sanson y la Perdición de los hombres [2].
Sin ningún género de dudas, el gran acontecimiento teatral de 1913, es decir, a poco más de medio año después de la puesta en funcionamiento del Thermal Palace, estaba reservado para la actuación en este local de la famosa compañía dramática “Comendador Montenegro” [3].
Esta compañía vino a Santa Cruz de Tenerife y estuvo actuando en el Salón Novedades donde representaron con gran éxito el drama “Fedora”. A beneficio de la primera actriz María Comendador, pusieron en escena la noche del sábado 15 de febrero de 1913, el poema dramático, en prosa y en tres actos, de los Hermanos Quintero, “La flor de la vida”  y la comedia en prosa de los mismos autores “El agua milagrosa” [4].
En el apartado dedicado a Espectáculos, el periódico portuense El Teide dedicó un relativamente amplio comentario, dando a conocer al público, el próximo debut de esta compañía, que a continuación transcribo literalmente: “La notable compañía cómica dramática que dirigen los eminentes artistas María Comendador y José Montenegro nos favorece con su visita. Viene al Puerto a dar nueve funciones en el salón teatro del Thermal Palace. Ya se ha abierto el abono a cinco de ellas y las cuatro restante serán extraordinarias. Debutará el domingo de carnaval, por la tarde, con la hermosa comedia “La Raza”.
Caracteriza a esta compañía de casi 30 personas, una nota sobresaliente, su conjunto. Está constituida  desde hace algunos años por los mismos artistas, de ahí que en las representaciones harán la obra que escribiera el autor, sin omitir el más ligero detalle y con todos los resortes escénicos exigibles, porque han tenido tiempo de hacer el estudio completo del libro.
En estas condiciones nos ofrece lo más selecto del repertorio moderno, obras que han formado épocas desde su estreno y en las que pueden apreciarse las exquisiteces del Arte, así en su parte literaria como en la interpretación.
Viene precedida la compañía de una buena fama conseguida, porque ha trabajado en todos los principales teatros de España, recibiendo ovaciones por función, de forma indiscutible y siendo la primera en este género. Actúa al completo en este pueblo, y así tendremos ocasión de unir nuestros aplausos a los muchos que ha escuchado, porque el arte dramático, como escuela de costumbres de la vida real atrae y subyuga al espectador, que, en el verso o en la prosa, en el traje y en la acción, en el semblante y en el pisar, cautiva y juzga las reconditeces del corazón humano y las transiciones de la sociedad. La temporada, aunque corta será excelente y de ella conservaremos grato recuerdo”. La crónica estaba firmada por Sabenet [5] y vemos que según se decía en ella, la compañía venía precedida por una gran fama nacional y que por ello era esperada con gran interés.
El periódico Diario de Tenerife anunciaba a finales de enero, que se había abierto un abono para la compañía Comendador Montenegro, que daría nueve funciones en el Thermal Palace, cinco de abono y cuatro extraordinarias, comenzando el domingo de cuaresma por la tarde [6].
El periódico santacrucero La Opinión también se hizo eco del próximo debut de la compañía en nuestro pueblo publicando al final de la crónica dedicada al carnaval, un pequeño suelto en el que decía:”Se anuncia el debut en el Thermal Palace de la Compañía Comendador Montenegro. Parece que terminada esta corta temporada, la compañía irá a Las Palmas de donde regresará a esta capital el sábado de gloria. El miércoles de esta semana, marchará al Puerto de la Cruz la Compañía Comendador Montenegro, dando diez representaciones en el Thermal Palace” [7].
En la tarde del dos de febrero de 1913 debutó en el Thermal Palace, la compañía cómico dramática Comendador Montenegro, que tantos aplausos había recibido en el salón Novedades de SantaCruz, con la célebre comedia de Manuel Linares Rivas, titulada “La Raza”. Los periódicos La Prensa y La Opinión [8], añadían que esa misma la noche se pondría en escena la comedía dramática en tres actos de Bernstein, “El Ladrón”, obra traducida del francés, pues su autor tenia esta nacionalidad, donde la publicó con el título “Le Voleur” [9].
En la noche del lunes, antes del baile de máscaras que se llevó a cabo en el salón de fiestas del Thermal Palace, organizado por el incansable “Comité de Turismo” del Valle de la Orotava, se puso en escena la magistral comedia en dos actos de Jacinto Benavente, “Los intereses creados” [10].  
La compañía representó el domingo 7 de febrero, ya en plenos carnavales, la obra de Eduardo Marquina (1879-1946), “En Flandes se ha puesto el sol” [11], en cuya representación se distinguieron notablemente la señora Comendador y el señor Montenegro. 
Eduardo Marquina Angulo (1879-1946). Foto de Audouard. 1911

Esta obra de teatro, escrita en verso en 1910 por el ya citado E. Marquina, se compone de cuatro actos y en ella se plantea la rivalidad entre dos conceptos de patria, la que te llega por herencia y la que pasa a ser tuya con el matrimonio. En su argumento, Diego Acuña de Carvajal, capitán de los Tercios Españoles de Flandes, se casa con una belga con la que vivirá en medio de la población de la región y por ello, rodeado de enemigos de su patria, sometido por una parte al afecto a su patria de nacimiento y por la otra a la nueva tierra a que se ha ligado por su matrimonio.
Me parece sintomático el título de la obra, pues parodia aquella famosa frase del rey español Carlos I de España y V de Alemania, de quien se afirma que decía “ en mis dominios nuca se pone el sol”, pues por aquel entonces España tenía amplios territorios en Europa, América y el Archipiélago de Filipinas en Asia. De este rey también se comenta esta otra frase “hablo en italiano con los embajadores, en francés con las mujeres, en alemán con los soldados y en español con Dios”.
En el desempeño de los papeles de la obra, según la crítica de la prensa del momento, triunfaron verdaderamente los actores principales, el matrimonio formado por María Comendador y José Montenegro, que asimismo estuvieron muy bien secundados por la Sra. Siria, la Srta. Pastor, la niña Molina y los señores Noguera, Rubio y Molina. Hubo extraordinaria concurrencia de público, siendo destacable que entre los asistentes se encontraba el Excmo. Capitán General de Canarias de aquella época, el lagunero D. Emilio March y García Mesa [12], acompañado de su respetable esposa.
Las crónicas también destacan la presencia de muchas personalidades de La Orotava, La Laguna y Realejos, así como una notable representación de la colonia extranjera del Puerto de la Cruz y lo más granado de la sociedad local, prueba inequívoca de la expectación que levantó el comienzo de la temporada teatral del Thermal Palace, no sólo en el Valle de la Orotava, sino en poblaciones  relativamente más alejadas como La Laguna. 
La segunda noche de abono, se estrenó la muy chistosa obra Petit Café, una comedia de Tristán Bernard y en la tercera y cuarta noches, la hermosa comedia de los Hermanos Álvarez Quintero [13], “Puebla de mujeres” y el drama de Jacinto Benavente, “La fuerza bruta”, respectivamente [14].
            El periódico El Progreso se hizo eco de la actuación de la Compañía Montenegro en el Thermal Palace afirmando: “Continúan los éxitos alcanzados por la notable compañía Comendador Montenegro en sus actuaciones en el Thermal Palace del Puerto de la Cruz, donde han puesto en escena “Puebla de mujeres”, obra en la que se distinguieron notablemente las actrices Comendador, Siria, Pastor Orejón y los actores Montenegro, Alverá, Rubio y Nogueras. También alcanzó un éxito notable  la obra “Fuerza Bruta”.
Para esta noche, (8 de febrero de 1913), se anuncia el estreno del drama del escritor tinerfeño Ángel Guimerá “La reina joven” y mañana, domingo, habrá matinée representándose “El ladrón.” Por la noche será la despedida de la compañía poniéndose en escena la obra “El aniversario” [15].   
En mayo de 1913 volvió a Tenerife la compañía Comendador Montenegro, para dar una serie de funciones en el Salón Novedades de Santa y Cruz y a finales de ese mes, ya se rumoreaba que la compañía también actuaría probablemente en La Laguna, La Orotava y Puerto de la Cruz. Con “La noche del sábado” de Jacinto Benavente, se despidió la citada compañía del público santacrucero, que fue ovacionada calurosamente por los numerosos espectadores que acudieron al teatro.
Estaba previsto y así se cumplió, que el miércoles y jueves de la siguiente semana, la compañía actuaría en el Teatro Viana de La Laguna. Después de estas actuaciones la compañía viajaría a La Orotava y finalmente daría sus funciones en el Thermal Palace del Puerto de la Cruz, dando en este pueblo y en la Villa de la Orotava, alternativamente 8 y 10 funciones, para las cuales se cubrió por completo el abono en ambas localidades.
En relación a su actuación en la Villa de la Orotava, la Gaceta de Tenerife comentaba [16]: “Toca a su fin la brillantísima labor realizada en nuestro Teatro por esta notable compañía dramática, donde figuran como estrellas de primera magnitud, la señora María Comendador y el señor José Montenegro (su esposo), artistas de grandes talentos, que nos han hecho admirar la mejores producciones de nuestro grandes autores, llevándonos a la percepción del verdadero arte en su más alta expresión. Ya han celebrado sus funciones de gracia estos geniales artistas, que han recibido valiosos regalos de sus muchos admiradores; y en uno de estos días se despedirán con la última hermosa comedia de Gregorio Martínez Sierra (de estreno en Canarias), titulada “Madrigal”. Hacemos votos porque en breve plazo tengamos la dicha de ver otra vez entre nosotros, a tan notables actores”.
El periódico La Opinión [17] publicaba que el día 31 de mayo debutaría en el salón del Thermal Palace del Puerto de la Cruz, la compañía Comendador Montenegro, y que con ese motivo estaba abierto un abono para las citadas funciones en los establecimientos de D. Vicente Cartaya Cairós situado en la calle de San Juan, frente a las oficinas de la empresa inglesa Yeoward, en el café Helvetia de Wildpret Hermanos, que estaba en la esquina entre las calles Blanco e Iriarte y en la tienda zapatería D. Antonio Hernández Ojeda, éste último situado en la calle Quintana nº 8, haciendo esquina con A. de Bethencourt. En esta casa estuvo durante años la sede de la sociedad Círculo de Iriarte y posteriormente, la zapatería de D. Benito Hernández

El Café Helvetia de los Hermanos Wildpret, estuvo en la calle Iriarte, 
              en el primer edificio de la derecha. Autor anónimo
En el centro y ligeramente hacia la derecha, el anuncio y la entrada de la Librería Cartaya. Autor anónimo

Calle Quintana, en su cruce con A. de Bethencourt. En la primera casa a la izquierda, estuvo la zapatería y tienda de calzados de Antonio Hernández Ojeda y después la de Benito Hernández. En la parte alta de la casa, estuvo por esos años, la sede de la sociedad Círculo de Iriarte. 
En la misma línea insistió el periódico La Prensa [18], quien añadía que entre las obras que se pondrían en escena figuraban “Felipe Derblay”, “Fedora”, “El estigma”, “María Rosa”, “Malvaloca” y otras de no menos renombre de las ya mencionadas. El cronista señalaba que para la tarde mismo día se preparaban en el Thermal Palace varios festejos, en obsequio a un gran número de turistas extranjeros que visitaban el repetido día, habiendo sido contratada la Banda Municipal de música, para dar un concierto y tocar durante el té, el cual iba a ser servido en las amplias galerías de dicho edificio. 
Finalmente, el sábado dos de mayo de 1913 reapareció en el salón teatro del Thermal Palace de este Puerto, la compañía dramática Comendador Montenegro, y la obra elegida para esta función fue el drama de D. José Echegaray [19] “El estigma”. El domingo se puso en escena “La Corte de Napoleón”, obra traducida del francés por Pedro Gil. 

José Echegaray (1832-1916) y su hermano Miguel Echegaray (1848-1927), 
       a la derecha, ambos autores teatrales. Foto de autor desconocido.
El lunes, primero de junio, se representó el drama trágico de nuestro insigne paisano D. Ángel Guimerá Jorge [20] “María Rosa”, que ya había sido representada por la misma compañía en Santa Cruz, en esa capital, donde fue considerada como el más franco éxito que obtuvo esta compañía en el Salón Novedades.
Ángel Guimerá Jorge (1845-1924). Foto de Audouard. 1911
Las funciones se prolongaron hasta el día de San Juan, representándose “Canción de cunade Martínez Sierra y “Fortunato”, una historia entre trágica y cómica de los hermanos Álvarez Quintero. 
Serafín (1871-1938)  y Joaquín Álvarez Quintero (1873-1944), popularmente 
            conocidos como Hermanos Quintero. Foto de autor desconocido
También se representaron “Malvaloca” de Jacinto Benavente, “Felipe Derblay” también conocida como “Amor y orgullo”, de D. George Ohnet (1848-1918), obra que tuvo una enorme repercusión a nivel mundial, pues a finales del 1910 ya se habían hecho 400 ediciones y vendido más de un millón de ejemplares. También se puso en escena la obra “Caridad” de D. Miguel Echegaray [21], cuya función fue dada en beneficio de la Cruz Roja local. 
Jacinto Benavente (1866-1954) y George Ohnet (1848-1918), a la derecha. Foto de autor anónimo 
Otra compañía de teatro que también actuó en el Thermal Palace fue la de D. José Talaví (1878-1916), quien formó compañía propia en 1905 y puso en escena obras como “El abuelo” del autor canario D. Benito Pérez Pérez Galdós. Actuó en el Thermal Palace en abril de 1914 poniendo en escena el drama de D. Santiago Rusiñol titulado “El Místico”, con el que obtuvo un señalado éxito, obra en la que destacó la actriz Magdalena Abrines, desempeñando el papel de Marta. 
Benito Pérez Galdós (1843-1920) y Santiago Rusiñol (1861-1931), a la derecha. Autor anónimo
Como dato anecdótico diré que en esos días abandonó la compañía la actriz principal Tulia Delgado Caro, encargándose de desempeñar su papel la ya citada actriz Magdalena Abrines [22].  
En octubre de 1914, dio tres funciones en el Thermal Palace el “Trío Palacios”, que ya había actuado con anterioridad en el Parque Recreativo de Santa Cruz, comenzando su primera función el domingo 25 de octubre por la tarde [23].
Con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, la seguridad marítima era mínima y este hecho junto con la depresión económica motivada por la casi suspensión del tráfico marítimo, provocó la casi total eliminaciones de las exportaciones y las importaciones, y un caos económico que sumió a Canarias en una muy difícil coyuntura, incrementándose espectacularmente el paro obrero.
Para no alargar innecesariamente esta crónica, diré que a partir de 1914, las actuaciones de compañías de zarzuela y teatro peninsulares en Canarias, y por ende en el Thermal Palace, son escasísimas, por la depresión económica en que se vio sumergido el país por la segunda guerra mundial, pero creo que con lo expuesto hasta aquí, se puede obtener una imagen correcta del papel que jugó en la cultura de nuestro pueblo y por extensión del Valle de la Orotava, el Thermal Palace.
El comienzo de la Primera Guerra Mundial
         El año de 1914 empezó con muy malos presagios en general para la sociedad europea y en particular para la tinerfeña, pues se produjo un notable incremento de la tensión política entre diversas naciones europeas, pero muy fundamentalmente entre Alemania e Inglaterra, dos naciones que tenían en nuestro pueblo intereses económicos y colonias estables. Aludo a la empresa alemana Hotel Humboldt (se trataba del conocido Hotel Taoro, al cual cambiaron de nombre durante su administración) y de la empresa frutera y de transporte Yeoward Line, cuyos empleados, así como la colonia residente y los visitantes, fueron grandes animadores del nuestro carnaval, construyendo durante los años 1910, 1911, 1912 y 1913, cada una de las colonias una carroza, habitualmente ocupada por súbditos de los respectivos países, que participaban directamente en nuestro coso.
       Esta tensión, que terminó ocasionando la Primera Guerra Mundial, redundó en un total desacuerdo, separación y enemistad de las colonias inglesa y alemana residente en Tenerife y en particular la de nuestro pueblo, lo que se tradujo que en 1914 no hubo Coso en el Carnaval de nuestro pueblo, aunque a cambio ganó el del vecino pueblo de La Orotava, en el que hubo una carroza extranjera y en el que además el Comité de Turismo intervino activamente, tal como había hecho en el Puerto de la Cruz, los años anteriores, pues no conviene perder de vista que el citado Comité era del Valle de la Orotava y no sólo de nuestro pueblo.  El resultado fue muy perjudicial para nuestro carnaval, que sólo recuperó sus espectaculares cosos de carnaval casi 11 años después, concretamente, en 1925.  
Las cosas empezaron a torcerse desde los meses finales de 1913, pues fue paulatinamente aumentando la tirantez entre las naciones de Alemania e Inglaterra hasta desembocar en el conflicto bélico que ha pasado a la posteridad como la primera Guerra Mundial, aunque también se la ha designado como la Gran Guerra. Esta guerra comenzó el 28 de julio de 1914 y duró hasta el 11 de noviembre de 1918, momento en que Alemania pidió el armisticio, que fue ratificado el 28 de junio de 1919 cuando ambos países firmaron el Tratado de Versalles.
Las pérdidas humanas fueron enormes y se han estimado en más de nueve millones de combatientes los que perdieron la vida, una cifra extraordinariamente elevada si se tiene en cuenta que por el momento en que ocurrió el conflicto, la sofisticación del armamento usado por los contendientes no era excesivamente elevada. 
Otras actividades durante y después de la primera guerra mundial
         El domingo 15 de diciembre de 1918 se celebró en el Thermal Palace un gran mitin organizado por elementos independientes del Puerto de la Cruz, para tratar de la formación en el Valle de la Orotava de un partido político que fuese capaz de gestionar la realización de importantes mejoras, tomando parte en el mitin, jóvenes tanto del Puerto de la Cruz como de La Orotava [24].
            Es interesante la reseña de la celebración en 1921 el Thermal Palace de la fiesta de la Cruz de los Tarajales, que a mi entender no es otra que la Cruz de San Carlos, aunque en ciertos documentos de la época es mencionada como Cruz de los Tarajales, que se hallaba en la Playa de Martiánez y que durante la construcción de la Avenida de Colón en 1958, fue eliminada. El lunes Día de la Cruz, se congregó un  numeroso grupo de personas para la celebración de esta festividad y por la tarde hubo concierto musical a cargo de la Banda Municipal y quemándose bastantes fuegos artificiales [25].
Cruz de los Tarajales o de San Carlos. Playa de Martiánez . Foto de autor anónimo 
Parte posterior de la Cruz de los Tarajales o de San Carlos. Foto de autor anónimo
          En febrero de 1918 se celebró un baile disfraz en el Thermal Palace organizado por la sociedad local La Lectura, al que concurrieron gran número de jóvenes disfrazados [26]. En este mismo año, para conmemorar el fin de la Primera Guerra con el triunfo de los Aliados, se celebró un gran banquete en el Thermal Palace, al cual asistieron más de 200 personas del Valle de la Orotava. Según la crónica:“Fue una fiesta simpática, llena de cordialidad y alegría, que recordarán cuantos a ella asistieron movidos del deseo de levantar su copa en honor de Francia y sus aliados”.  Al final, después de los discursos de rigor, y a instancias del Sr. Curbelo Medina se llevó a cabo una suscripción entre los asistentes, a fin de promover para el próximo domingo una comida para los pobres del municipio [27].   

El Thermal Palace en sus últimos años. Autor anónimo
          En 1919, ofreció una conferencia en el Thermal Palace Eugenio Noel (1885-1936), quien habló sobre la “España futura” [28] y el domingo 19 de julio de 1921 actuó en el mismo local la famosa canzonetista Lola Montes [29]. Vemos con estas cortas pinceladas, que si bien la actividad del Thermal Palace se vio muy recortada después de la Primera Guerra Mundial, este local nunca dejó de funcionar aunque sólo fuera a medio gas.

[1]       En 1906 Ramón Baudet inauguró en Santa Cruz el Parque Recreativo, que empezó como cine al aire libre, aunque en 1912 pasó a ser un recinto cubierto. El local fue concebido como teatro-cine y por su escenario pasaron un gran número de compañías teatrales. Estaba situado en la Plaza del Patriotismo y fue derribado en 1973. En 1912 se inauguró el Salón Novedades, en la calle ferre, que desapareció en un incendio en 1920. Muchos años más tarde, en 1944 se inaugura el Teatro Baudet, que fue en sus tiempos el mayor cine de Canarias, pues tenía un aforo de 2.000 localidades. Fue clausurado en 1985, aunque aún se conserva el edificio situado en la Avenida General Mola.

[2]       El Progreso, 13-11-1912, nº 2175.       

[3]       El matrimonio formado por María Comendador y José Montenegro, fueron los propietarios de la compañía teatral llamada Comendador Montenegro, usando evidentemente para nombrarla los primeros apellidos de los actores principales.  Además de dedicarse al teatro, protagonizaron algunas films como Curro Vargas, una película muda, en blanco y negro dirigida por José Buchs, tomando como base el guión de la zarzuela del mismo título, con música del maestro Ruperto Chapí y libreto de Joaquín Dicenta y Antonio Paso.  El Progreso. 7-II-1913, nº 2245.

[4]       La Opinión, 15-II-1913, nº 6139.

[5]     La citada crónica viene formada por Sabenet y yo creo, a riesgo de equivocarme, que este pseudónimo corresponde (sin más que cambia el orden de las letras) a Esteban, por lo que opino que el autor de la crónica es Esteban Barrios, un maestro que ejercía y vivía en el Puerto de la Cruz y que escribía habitualmente en la prensa local. La crónica de la inauguración del Thermal Palace está firmada por él, con su apellido Barrios.          

[6]      Diario de Tenerife, 29-I-1913, nº 8322.

[7]      La Opinión, 1-2-1913, nº 6.128. La Prensa, 1-2-1913, nº 760

[8]      La Prensa, 7-II-1913, nº 764. Ídem El Progreso, 7-II-1913, nº 2245.         

[9]     Henry Berstein fue un dramaturgo francés cuyo debut teatral se realizó en 1900 y que en 1911 sufrió la persecución del movimiento francés de ultraderecha Action Française, que arremetió contra su pieza teatral “Aprés moi” por el origen judío del autor, a quien además acusaban de desertor. En 1939, Berstein escribió la obra Elvire, en la que revela la existencia de los campos de concentración nazi y durante la segunda guerra mundial huyó a Estados Unidos escapando de la persecución nazi.

[10]    La Prensa, 1-2-1913, nº 760.

[11]   Eduardo Marquina (1879-1946) fue un periodista, poeta, novelista y dramaturgo español nacido en Barcelona. Ideológicamente partió de posturas izquierdistas hasta llegar finalmente a posturas más conservadoras. Marquina ha sido considerado como la gran figura del drama histórico en los años cercanos a la primera guerra mundial. Sus obras más conocidas de teatro son “Las hijas del Cid” (1908), “Doña María, la Brava” (1909), “En Flandes se ha puesto el sol” (1910), “La Alcaldesa de Pastrana” y “El Rey trovador” (1911), “El retablo de Agrellano” (1913) y la “Danza de la cautiva”, pero sin duda la de más repercusión fue “En Flandes se ha puesto el sol”.

[12]   Como dato anecdótico citaré que su hermano José March y García también fue Capitán General de Canarias en 1907.

[13]  Serafín Álvarez Quintero (1871-1938) y Joaquín (1873-1944 fueron dos hermanos andaluces que destacaron como dramaturgos, escribiendo sainetes y juguetes cómicos. Según algunos críticos literarios la mayor parte de sus obras son de naturaleza costumbrista, en las que se describe el modo de ser de de la gente de tierras andaluzas, pero siempre dejando al margen la visión sombría de las lacras sociales y poniendo énfasis en que su Andalucía es la tierra de la luz y del colorido, por lo que han sido tildados de tradicionalista.

[14]  Jacinto Benavente Martínez (1866-1954) fue un dramaturgo español, director, guionista y productos de cine. En su obra abarcó todos los géneros teatrales, tragedia, comedia, drama y sainete. Se estima que escribió en torno a 102 obras, pero sin dudas las más destacadas son “La noche del sábado”, “La fuerza bruta”, “Señora ama”, “La malquerida”, etc., pero sin duda su obra más representativa y conocida es “Los intereses creados” (1907). Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1922.

[15]    La Prensa, 10-II-1913, nº 766.

[16]    Gaceta de Tenerife. 24-06-1913, nº 1157.

[17]    La Opinión, 16-5-1913, nº 6214.

[18]    La Prensa, 28-V-1913, nº 854.

[19]    José Echegaray (1832-1916)  fue matemático y dramaturgo, que también desempeñó la cartera de Ministro de Fomento entre 1872-73. Pos su obra literaria obtuvo el Premio Nóbel de Literatura en 1904.

[20]    Ángel Guimerá Jorge (1845-1924) fue un escritor, poeta y dramaturgo español natural de Santa Cruz de Tenerife, hijo de una catalán Agustín Guimerá Fonts y de una canaria Margarita Jorge Castellano. Se trasladó con su familia a Barcelona donde aprendió el catalán, convirtiéndose en el dramaturgo de lengua catalana más importante de su generación. Sus obras más conocidas son “La festa del blat” (La Fiesta del trigo), “Terra baixa” (Tierra baja) y “Maria Rosa”, entre otras.   

[21]    Miguel Echegaray (1848-1927). Fue Licenciado en Filosofía y Letras y en Derecho, ejerciendo como abogado durante unos años. Fue un buen dramaturgo, cuya obra está parcialmente tapada por la de su hermano José Echegaray. Escribió asimismo varias zarzuelas, entre ellas “Gigantes y Cabezudos” (1898) y “El dúo de la Africana”, ambas con música de Manuel Fernández Caballero.

[22]    La Prensa, 4-IV-1914, nº 1170.

[23]    El Progreso, 24-X-1914, nº 2278.

[24]     El Progreso, viernes, 13-XII-1918, nº 4013.

[25]     Gaceta de Tenerife, sábado 30-VI-1921, nº 3481.

[26]     La Prensa, 6-II-1918, nº 2471.

[27]     El Progreso, 28-XI-1918, nº 4000.

[28]     El Progreso, 11-XII-1919, nº 4409. Eugenio Muñoz Díaz (1885-1936), fue un seminarista que abandonó sus estudios religiosos e inició amoríos con la actriz María Noel, de quien tomó su apellido para sus escritos. Abandonó el seminario y llevó una vida de periodista bohemio, comprometido con la ideología republicana y socialista. En 1909 se alistó como voluntario en la Guerra de Marruecos y fue encarcelado por algunos de sus escritos sobre esta conflicto. Estuvo muy comprometido con las  causas sociales y mantuvo durante toda su vida una pertinaz campaña contra el flamenco y los toros, lo que le trajo grandes disgustos. Murió en la total pobreza en una pensión de Barcelona, y al enviarse su cadáver a Madrid por tren, se extravió en una vía muerta de Zaragoza, donde fue posteriormente encontrado y enviado a Madrid donde finalmente fue enterrado. 

[29]     La Prensa, sábado, 18-VI-1921, nº 3610.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Bailes, carnaval, actos benéficos y zarzuela en el Thermal Palace

        Presento en esta nueva crónica dedicada al Thermal Palace, la interesante programación lúdica, cultural y benéfica, que desarrolló esta instalación a lo largo de su relativamente corta vida. Comienzo por mostrar el hecho de que cada vez que llegaba un buque con extranjeros a nuestra isla, era casi obligado hacer una visita a este local del Puerto de la Cruz, donde eran obsequiados, generalmente por la empresa organizadora del viaje, con un té en el Thermal Palace y casi siempre con una función nocturna en este mismo local.
         También es interesante resaltar como la inauguración del Thermal Palace desplazó la costumbre de los años 1910 a 1912, en los cuales la cabalgata del Coso de Carnaval partía del Hotel Taoro, recorriendo las calles en las que estaban la mayor parte de los hotel importantes tales como, Martiánez en la calle Valois y Monopol y Marquesa en la calle de Quintana, para llegar finalmente a la Plaza del Charco. Con la inauguración del Thermal Palace en 1912, la cabalgata de carnaval del año 1913 comenzó a salir de la Playa de Martiánez, justo frente al edificio de los Hermanos Wildpret. Finalmente, reseñaré como los diferentes tipos de actos de alguna relevancia empezaron a celebrarse en el Thermal Palace, tal como ocurrió con los bailes de fin de año, por poner un ejemplo.  
Bailes en el Thermal Palace
       Fue relativamente frecuente que cuando llegaba un barco extranjero con numerosos turistas a nuestro pueblo, fueran obsequiados con una fiesta de bienvenida en un establecimiento portuense, y en su corta existencia existen muchos ejemplos de esta índole en el Thermal Palace. Así, en julio de 1912, en obsequio a los turistas del vapor Andorinha de la compañía Yeoward Line [1], que como es bien sabido tenía oficinas comerciales importantes en nuestro pueblo, se ofreció en el Thermal Palace un animadísimo baile, amenizado por un Sexteto de la capital [2].
Oficinas de la Yeoward Line, en el muelle portuense, con su bandera distintiva. Autor anónimo
Vapor Andorinha, de la empresa Yeoward Line. Foto cedida por MMM-Ball
          En septiembre del mismo año 1912, se obsequió con un té servido en el Petit Park, un pequeño recinto con mesas situado a la sombra de los tarajales del Thermal Palace, a los 80 turistas que llegaron en el vapor Mantua traídos por la agencia Cok’s, acto que estuvo amenizado por la Banda de Música del Puerto de la Cruz, dirigida por el maestro Luis Sánchez [3].
                         Anuncio del vapor Mantua, hecho por la compañía Hamilton en el periódico La Opinión

         Por la noche, los turistas fueron obsequiados con un animado baile en el salón teatro del mismo Thermal Palace, y así, a las nueve, concurrieron de nuevo al salón de fiestas donde había ya bastante público, ejecutando el maestro Enrique Torres algunas piezas en el piano. Seguidamente, en el cinematógrafo, se ofrecieron varias películas mudas, amenizadas por la música del mencionado maestro.
Tejados del Thermal Palace y cauce del Barranco de Martiánez. Autor anónimo
         Esa misma  noche se corrió la cortina de teatro y apareció la sugestiva decoración del decorado, obra del pintor D. Francisco Bonnín Guerín (1874-1963), que el público recibió con destacados aplausos [4]. 
Francisco Bonnín Guerín (1874-1963). Autor anónimo 
        La decoración representaba, “la calle de El Agua de La Orotava en el fondo y a la derecha, el capricho de una casa con una enredadera adherida a la esquina y la reja, de hojas y flores que parecían naturales. A la izquierda un gran portalón del Martiánez de este Puerto y una antigua casa, con puerta, ventana y escalera al exterior de la Villa de Icod”.
       Ese mismo día se inauguró el alumbrado eléctrico de los paseos limítrofes al Thermal Palace, siendo el alumbrado instalado por los Sres. Wildpret, propietarios del establecimiento. Esto representa una considerable mejora, pues ya se puede transitar con buena luz desde el Hotel Martiánez y la Ermita de San Telmo, hasta la Playa de Martiánez. [5]
         En la noche del lunes (3-II-1913), antes del gran baile de máscaras organizado por el Comité de Turismo que se celebró en salón de fiestas del Thermal Palace, se puso en escena por la compañía Comendador Montenegro la comedia en dos actos del insigne Jacinto Benavente Martínez (1866-1954) “Los intereses creados”. Por la noche hubo un lucidísimo baile en el salón del Thermal Palace que estuvo muy concurrido, calculándose en más de 300 personas las que asistieron y prácticamente ocuparon totalmente el aforo del salón teatro del recinto.
Desde los primeros días de febrero de 1914 empezaron los preparativos para el gran baile de carnaval que se iba a celebrar en el salón teatro del Thermal Palace, en cooperación con las sociedades recreativas y culturales del centro del Puerto de la Cruz, es decir, el Casino, Nueva Unión e Iriarte. Estaba previsto que se rifasen valiosos objetos artísticos entre las señoras y señoritas concurrentes al baile, que también fueron obsequiadas por la comisión organizadora con un delicado y fino refresco. Si bien no era obligatorio el uso de disfraz para los caballeros, la comisión acordó conceder un premio a aquel caballero que presentase un disfraz lo suficiente original como para merecerlo. Merece destacarse que para las señoritas la entrada era gratuita y para los caballeros el coste era de dos pesetas [6].  
El corresponsal del periódico La Prensa en el Puerto de la Cruz, D. Vicente Cartaya Cairós, remitió al periódico la crónica del gran baile afirmando:”El gran baile de máscaras celebrado anoche [martes 24-II-1914] atrajo muchísima concurrencia. Los salones, completamente llenos, presentaban sorprendente golpe de vista, no decayendo la animación un solo momento hasta las primeras horas de la mañana de hoy. Muchísimas extranjeras lucían caprichosos disfraces y hubo un gran derroche de serpentinas, confetis y flores. Se sirvió un refresco a las máscaras, abundante y bien servido, y el servicio de comedor estuvo esmerado y con bonita presentación. En conjunto puede decirse que la fiesta resultó completa y brillantísima, haciendo honor a la comisión organizadora y a los propietarios del Thermal Palace” [7].
Como se aprecia de la lectura de la reseña periodística, el baile de máscaras de 1914 estuvo muy concurrido y probablemente ello se debió a la unión de las tres sociedades culturales de nuestro pueblo, que habitualmente celebraban sus bailes de carnaval separadamente en sus propios locales, y el hecho de hacerlo conjuntamente, propició la asistencia de los respectivos socios, además de las personas que sin pertenecer a estas sociedades asistieron.   
Los Carnavales y el Thermal Palace
         Una vez puesto en marcha en 1912, el Thermal Palace se constituyó por derecho propio en el punto de referencia del mundo del espectáculo del Valle de la Orotava, y esto llegó hasta las fiestas de Carnaval, que alcanzaron gran esplendor en nuestro pueblo, durante los años 1910 hasta 1913.
A partir de 1912, el lugar de partida del Gran Coso de Carnaval fue evidentemente el Thermal Palace y ello congregaba además de la comitiva participante en el Coso, a un gran número de curiosos espectadores que querían seguir las evoluciones de las carrozas desde las cómodas instalaciones del Thermal Palace. Además, el trayecto del Coso incluía el paso por delante de los Hoteles Martiánez, Monopol y Marquesa, hasta llegar a la Plaza del Charco, punto álgido del carnaval portuense.
Es interesante constatar, que la inauguración del Thermal Palace provocó un cambio en los hábitos de la comitiva carnavalesca, que durante los años 1910, 1911 y 1912, solían salir desde el parque del Hotel Taoro, para que los clientes de este hotel, pudiesen disfrutar cómodamente del espectáculo.
            Para dar mayor brillantez a los carnavales del año 1913, en la tarde del domingo 2 de febrero, debutó en el salón teatro del Thermal Palace, que ya estaba funcionando a todo ritmo, la compañía cómico-dramática Comendador Montenegro, que presentó la comedia de Manuel Linares Rivas titulada “La Raza”. Esa misma noche, pusieron en escena la comedia dramática en tres actos de Berstein titulada “El Ladrón”.
En 1913 los carnavales se celebraron los días uno, dos y tres de febrero, comenzando el sábado, uno de febrero, con una carrera de sortijas celebrada frente al Thermal Palace, que fue organizada por un comité local, encargado de animar la vida social portuense, llamado La Risa, al que dedicaré unos comentarios más adelante. Las cintas fueron donadas por diferentes señoritas de la localidad y la sortija fue amenizada por la Banda Municipal del Puerto de la Cruz. Asimismo, esa noche se celebraron los bailes de vísperas en las sociedades La Nueva Unión y Círculo de Iriarte, siendo este último amenizado de ocho a diez de la noche por la Banda Municipal.
       Otro cambio significativo introducido este año de 1913 en el carnaval portuense, fue la celebración del gran baile que tradicionalmente seguía al desfile del lunes en los salones del Thermal Palace, en lugar de hacerlo como era costumbre, en el Hotel Taoro. A cambio de esto, en el citado hotel se celebró la noche del domingo de Piñata, ocho de febrero, un gran baile de etiqueta, en el que se siguió jugando la suerte del anillo de oro iniciada el año anterior, que consistía en otorgar un anillo de oro con la fecha grabada a la dama que a ciegas rompiese la piñata que pendía del techo del salón.         
Doy a continuación un extracto de la reseña publicada por el periódico local El Teide para el carnaval de 1913: “desde las primeras horas de la mañana del lunes 3 de febrero las calles y plazas de la ciudad estaban intransitables, convertidas en un mar de gentes esperando que llegase el momento en que empezase el gran Coso, con sus lucidas carrozas” [8].
"El concurso de carrozas del lunes que partió del Thermal Palace estuvo brillantísimo, pues concurrieron buen número de carrozas, coches y automóviles engalanados en un coso multitudinario, que fue presencia por más de 800o personas. Destacaron varias carrozas, entre ellas una elaborada por el Casino del Puerto de la Cruz, con diseño de Marcos Baeza Carrillo titulada “La caza del tigre”, que representaba una escena ambientada en la lejana y exótica India, simbolizando la lucha de un elefante y un tigre. En lo alto de la carroza iban las encantadoras señoritas Candelaria Baeza y María Isabel González, con traje de turistas, acompañadas de un intérprete con traje hindú, que era el niño Tomás Bartlett". 
Coso de Carnaval de 1913, delante del Thermal Palace. Foto Marcos Baeza Carrillo.
Coloreada por Rafael Afonso Carrillo
Carroza “La caza del tigre” diseñada por Marcos Baeza Carrillo. Foto M. Baeza Carrillo
Después del coso y de la sortija, se entabló la clásica batalla de flores, serpentinas y huevos taco, alrededor de la Plaza del Charco. En las anteriores fotografías se muestran, en la primera el comienzo de la cabalgata por fuera del Thermal Palace y en la segunda, la carroza que representaba la "Lucha de un tigre y un elefante" que como ya comenté fue diseñada por Marcos Baeza Carrillo. Ambas fotografías están tomadas en los alrededores del Thermal Palace y en la segunda, puede verse la gran cantidad de gente que estaba asomada a la balconada superior del Thermal Palace, así como a la terraza inferior.
En la siguiente fotografía puede verse a un joven Marcos Baeza Carrillo (el primero por la izquierda sentado), rodeado de un grupo de compañeros, durante la época de sus estudios de arte en la capital del reino, Madrid [9].
Marcos Baeza Carrillo (primero sentado por la izquierda), en su etapa formativa en la Academia
de Bellas Artes de Madrid. Tomada del libro "Baeza. Carmelo Vega de la Rosa. Biblioteca de Artistas
Canarios.
Vice-consejería de Cultura y deportes. Gobierno de Canarias. 1992."
Como colofón de este apartado, diré que la carroza “La lucha de un tigre y un elefante“, que se muestra en esta crónica, obtuvo el segundo premio dotado con doscientas pesetas y que además, este fue el último Gran Coso de la primera década del siglo XX que vivió nuestro pueblo, pues desde 1914 hasta 1925 no volvió la costumbre de llevar a cabo un gran desfile carnavalesco, lo que fue provocado por el comienzo de la Primera Guerra Mundial, en la que Alemania e Inglaterra fueron enemigos irreconciliables. 
En febrero de 1914 apareció la siguiente información en el periódico La Prensa:”siguen haciéndose grandes preparativos para el gran  baile de máscaras que se celebrará la noche del lunes en el amplio salón de fiestas del Thermal Palace con la cooperación de todos los casinos y sociedades del Puerto de la Cruz. El repetido baile será un gran acontecimiento, esperándose que dicho gran festival resultará brillantísimo” [10].
           Es sintomático de la enorme desconfianza que latía entre los miembros de la colonia extranjera de nuestro pueblo, fundamentalmente inglesa y alemana del Puerto de la Cruz, el anuncio que apareció en La Prensa, comunicando que en el carnaval de La Orotava de 1914 participaría una carroza de la colonia extranjera, hecho que rompía la tradición de los cuatro años anteriores (1910-1913), en que tanto la colonia inglesa como alemana participaban juntas en el carnaval portuense, construyendo cada una de ellas una carroza. Probablemente, esto fuera debido al clima prebélico que se vivía en Europa y muy particularmente ente Alemania e Inglaterra.
Me parece asimismo muy significativo que entre los  miembros de los diferentes jurados del carnaval orotavense, aparezca el nombre de D. Antonio Márquez, que por ese tiempo seguía siendo Presidente del Comité de Turismo, que se había encargado con gran éxito de la organización de los carnavales portuenses de 1910 hasta 1913, contando con la colaboración de la colonia extranjera, particularmente las colonias alemanas e inglesas residentes en nuestro pueblo.
       El estallido de la segunda guerra mundial en la que figuraban como enemigos Alemania e Inglaterra, sumió al continente europeo en una gran crisis y España aunque no fue beligerante en esta guerra, también sufrió claramente sus consecuencias. Canarias, cuyos suministros externos y sus exportaciones dependían completamente de la vía marítima, pasó por una enorme crisis económica, que afectó duramente a la población trabajadora, ya que las exportaciones casi quedaron completamente suprimidas  y ello provocó un considerable paro, con su secuela de pobreza entre la clases humildes, llegando incluso la crisis económica a las clases altas, cuyos negocios y con ellos sus ingresos y sus gastos, se resintieron fuertemente.
        Nuestro pueblo, que tenía como principales exportaciones los productos agrícolas y muy principalmente el plátano, se vio sumido en una profunda depresión económica y con ella los negocios, incluido por supuesto el Thermal Palace, una lujosa instalación cuyos delicados manjares y bebidas, provenían esencialmente de importaciones hechas desde Europa, que en el periodo bélico quedaron prácticamente interrumpidas por la inseguridad marítima provocada por la primera guerra mundial.   
           El carnaval portuense se volvió a ver relegado a las fiestas en las sociedades y casinos, y no volvió a tener grandes cosos hasta 1925, es decir, una docena de años después.
Actos benéficos: las Kermesses o Kermés
        Continuando con la relación del numeroso grupo de actividades realizadas por el Thermal Palace durante su periodo emergente, citaré la realización en sus instalaciones de las llamadas kermeses o kermés, voz francesa usada para designar las fiestas que se celebraban al aire libre, veces con bailes y feria y muchas de ellas con carácter benéfico. Una de estas kermés que fue organizada por el Comité de Turismo y se celebró el domingo diecisiete de noviembre de 1912, se efectuó bajo los tarajales del Petit Park,  frente al edificio central del Thermal Palace [11].
  El programa de esta kermés organizada a beneficio de los hospitales del Puerto de la Cruz y de La Orotava fue el siguiente: A la tres de la tarde apertura de la kermés con actuación de la Banda Municipal, dirigida por el maestro Luis Sánchez; a las cuatro, té servido a en las instalaciones del Thermal Palace y a las cuatro y medio, tanda de juegos infantiles tipo sport.
  A las cinco de la tarde se efectuó una función cinematográfica en el Thermal Palace, también a beneficio de los citados hospitales y para facilitar la mayor asistencia de público, hubo un servicio directo de omnibús desde La Orotava hasta el Puerto de la Cruz, cada hora, desde las doce del mediodía hasta las cinco de la tarde, así como también el regreso, estando el servicio útil desde las 6 de la tarde hasta las diez de la noche. El coste del servicio de ida y vuelta era de dos pesetas y media para el viaje de ida y vuelta.
 La recaudación de la kermés ascendió en bruto a 688,50 pesetas, por la venta de flores, objetos, etc., así como por las cien tazas de té  servidas a los asistentes, obteniéndose además 71 pesetas, fruto de la venta de entradas para el cinematógrafo. Se recaudaron un total de 859, 25 pesetas, ascendiendo los gastos a 108,00 pesetas, que se reparten entre 50 pesetas por la actuación de la Banda Municipal, cincuenta pesetas por el coste de los tés servidos y ocho pesetas por el coste de la elaboración de quinientas programas. El beneficio neto ascendió a 751, 25 pesetas, que se repartieron a partes iguales entre los Hospitales del Puerto de la Cruz y de la vecina La Orotava.
 Me parece muy importante destacar que, para la realización de esta función benéfica, los Hermanos Wildpret cedieron gratuitamente los salones del Thermal Palace, así como también corrieron a su cargo los costes la luz y del personal de servicio,  en tanto que D. Ramón Baudet, empresario santacrucero dedicado al mundo del espectáculo, cedió gratuitamente las películas proyectadas en el cinematógrafo [11].  
El Comité La Risa
 A finales del 1912 surge en el Puerto de la Cruz, bajo los auspicios del Comité de Turismo, que por entonces estaba dirigido por Antonio Márquez, una nueva agrupación, cuyo fin principal era promover actividades lúdicas, la cual tomó por nombre La Risa, claramente alusivo a la finalidad última perseguida, que no era otra que la de proporcionar diversión a los asistentes a los diferentes tipos de espectáculos que se organizaban por entonces en nuestro pueblo.
 Su primera actuación conocida tuvo lugar en la noche de fin de año de 1912, en la que este comité intervino activamente en la organización de un festival celebrado en el Thermal Palace, destinado a efectuar con alegría y buen humor la despedida del año 1912. El periódico El Teide se hizo eco de este festival con la siguiente crónica: “Con numeroso y selecto público, se verificó en la noche del 31 último, el festival organizado por el Comité de Festejos  llamado “La Risa”. No recordamos espectáculo tan variado y divertido; sus organizadores lograron que los concurrentes terminaran el año muertos de risa, como vulgarmente se dice” [12].
Ofrezco a continuación una pequeña muestra del humor de este grupo en los párrafos siguientes alusivos a su participación en el citado festival: "La Señora de Torres, cantó con mucho gusto el brindis de la zarzuela “La Viejecita” y el célebre Pandolffkoski, encarnado en el notabilísimo artista cómico el Dr. Sievert [13], provocó en el auditorio una explosión de risa. El notable violinista Max-Stock, tocó con verdadero amor y exquisito gusto; este gran actor nos encantó verdaderamente".
Los componentes del grupo La Risa, pusieron un telón con diversos anuncios que provocaron un disloque de risa, pues  cada uno de ellos era un derroche de gracia y picardía. Con perfecto acento francés y chistosamente caracterizado, el ya citado Dr. Sievert interpretó un personaje, cuyo solo nombre ya era indicativo de la índole de su intervención, puesto que se llamaba que “Mister Cauchond”, un juego de palabras con el término español “cachondo” escrito en francés macarrónico, que resultó en extremo gracioso y que en su diálogo con Sebastián Castro Díaz, provocó carcajadas estrepitosas del público.
En otra intervención, realizada  en tono más serio, el mismo Dr. Sievert desempeñó muy bien el monólogo de la obra “Un cuento inmoral” del autor español Jacinto Benavente Martínez. A medianoche, el público se vio gratamente sorprendido por el modo en que se anunció la entrada del año, pues antes de la rituales campanadas de medianoche, tuvo lugar el canto de un gallo fielmente imitado por Sebastián Castro Díaz y entre profusión de cohetes, sonoras campanadas y música, se despidió el año.
La despedida se hizo con un deslumbrante cuadro plástico ideado por D. Francisco Bonnín Guerín, que consistía en un bien imitado risco cubierto de helechos y ñameras, sobre el cual aparecieron varias figuras representando al Comercio, encarnado la esposa del Dr. Sievert, las Bellas Artes, por Dª Luisa Miranda, la señora de D. Francisco Bonnín, las Ciencias por la señorita Francisca Reverón, la Industria, por la señorita Elvira Rodríguez, la Agricultura por la señorita Marciana Reverón y  finalmente las Letras, encarnada por la señorita Carmen Castro.
Este humorístico festival organizado y protagonizado por los miembros del comité “La Risa” constituyó un señalado éxito y una muestra de cuál iba a ser el tono de las actuaciones del citado comité.  
En 1913, el sábado de carnaval se realizó una espectacular carrera de sortijas frente al Thermal Palace, organizada por este mismo comité La Risa, junto con diversos actos que provocaron la sana diversión de los espectadores a la sortija.
La Zarzuela
        La zarzuela fue el llamado “género chico español” y en los años finales del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, conoció un importante auge en nuestro país, poniéndose en escena numerosas obras algunas de las cuales han sido tan exitosas que han llegado rodeadas de esa gran aureola hasta nuestros días, donde el género ya no tiene la popularidad ni el vigor de su época gloriosa.
          Yo recuerdo con agrado, ir a ver junto a mi padre, un enamorado del género chico, numerosas zarzuelas que todavía se representaban por los años 50-60 del pasado siglo XX por compañías peninsulares que las representaban en el Teatro Topham con notable éxito de público. Volviendo al hilo de la crónica, tengo que decir, que también actuaron numerosas compañías de zarzuela y opereta en el Thermal Palace y para ilustrarlo,  doy a continuación una breve reseña de las más importantes. 
          Así, en noviembre de 1912, debutó en el Thermal Palace la compañía de zarzuela que dirigían los señores Antonio Gamero y el tinerfeño Santiago Sabina. Fue éste el estreno del nuevo salón de teatro del Thermal Palace, que tenía cabida para quinientos espectadores y estaba iluminado por cincuenta y ocho lámparas eléctricas de veinticinco bujías cada una. La compañía viajó con todo su elenco de actores y una buena orquesta y coros, ya que por aquel entonces, el recién inaugurado Thermal Palace, carecía de músico.
Siguiendo la crónica de los periódicos de la época, "se llenó totalmente el aforo del local y la compañía presentó la opereta “El Conde de Luxemburgo” de Franz Lehar, con arreglos de José Juan Cadenas. La señora Benito cantó admirablemente la canción de Ángela y el dúo del segundo acto, junto con el barítono Sr. Bordás, en el papel del Conde. Igualmente estuvo muy bien el dúo de los besos interpretado por la gentil Srta. Roca en el papel de Julieta y el Sr. Monte en el de Armando. Este dúo gustó tanto al público, que los cantantes tuvieron que repetirlo una vez más" [14].
La compañía tuvo un sonoro éxito y al concluir el tercer acto todos los actores, a solicitud del público, salieron al escenario, donde fueron obsequiados con atronadores aplausos. Otra obra puesta en escena por esta misma compañía, fue la opereta en tres actos y cuatro cuadros, “La viuda alegre”. También representaron dos zarzuelas cómicas, concretamente “La Banda de Trompetas” y “El fresco de Goya”, siendo este último un sainete humorístico de los Hermanos Arniches. El jueves la compañía citada presentó la zarzuela “Los sobrinos del Capitán Grant” y la opereta “Molinos de Viento” de Luis Pascual Frutos y del maestro Lima. El viernes y el sábado se representaron las operetas “La casta Susana” y “Caballería rusticana”, que fue cantada en español.
A la semana siguiente, pusieron en escena “El rey del carbón o la princesa del dólar”, traducida y adaptada por el director Gamero y se volvió a representar “Molinos de viento”. Otras obras representadas fueron “Anita la ruiseña”, un sainete cómico de los Hermanos Quintero y le siguieron, “Las brasileñas”, “La Comedianta”, “El país de las hadas”, etc., entre otras, que no cito por no hacer más tedioso este relato.
En abril de 1913 podemos citar la actuación de la compañía de zarzuela dirigida por la tiple Lucía Osuna y el barítono cómico Antonio Cardoso, que pusieron en escena la opereta “Chateau Margaux”, zarzuela en un acto del maestro Fernández Caballero (1835-1906), a la que siguieron los entremeses “El Chiquillo” y “El Contrabando”. En la segunda noche, las obras representadas fueron la zarzuela “El puñao de rosas” de los maestros Carlos Arniches (1886-1943) y Ruperto Chapí (1851-1909) y el sainete “Noche de Reyes” también de Arniches. La compañía actuó hasta el domingo trece de abril de 1913, y representaron obras como “José Juan” de Dicenta, “La Alegría de la huerta” de Arniches y Federico Chueca (1846-1908), la opereta “La viuda alegre” y la “La Reina mora”, entre otras [15]. 
          Finalmente, en abril de 1914 la compañía de opereta y zarzuela de Emilio Duval [16] actuó con señalado éxito en el Thermal Palace, poniendo en escena las obras “Los cadetes de la reina”, “Musas latinas”, “Ninón”, “Molinos de viento” y “El bueno de Guzmán” [17]. 
            Sirvan los ejemplos escogidos para hace ver que la zarzuela y la opereta, también ocuparon un lugar importante en el salón teatro del Thermal Palace, donde tuvieron una gran aceptación por parte del público del Valle de la Orotava.

[1]      La Yeoward Line fue una compañía inglesa que se estableció en Tenerife en la últimas dedicadas del siglo XIX, que tuvo oficinas abiertas en el muelle del Puerto de la Cruz y se dedicó fundamental al transporte de mercancías entre Liverpool y Tenerife, con su flota de barcos todos con nombres de aves tale como Avoceta, Alca, Andoriña, etc.. Asimismo, tuvieron fincas dedicadas al cultivo de plátanos en diversas zonas del municipio. 

[2]       El Teide,  7-VIII-1912, nº 405.

[3]       Diario de Tenerife, 23-IX-1912, nº 7768.

[4]       Francisco Bonnín Guerín (1864-1963) comenzó su formación pictórica en Barcelona desde muy joven cuando sólo tenía 12 años. Ingresó en la Academia Militar de Artillería, se licenció en 1905 como teniente y se integró en la vida cultural tinerfeña. En 1910 casó con Dª Luisa Miranda Reverón, hija del afamado maestro Benjamín J. Miranda y de esa unión nacería tres hijos, Francisco (1911) que siguió los pasos de su padre, Antonio (1913) y Marciana (1920), que casó con el portuense Oswaldo Reverón Pérez. Bonnín fue fundador del Círculo de Bellas Artes y uno de los más destacados acuarelistas tinerfeños. Para un biografía detallada véase “Francisco Bonnín, sentimental y acuarelista. Alfonso Trujillo Rodríguez, Santa Cruz de Tenerife, 1974”. Una reproducción de este libro está en Facebook, como perteneciente a la biblioteca de Rafael Roca. 

[5]       El Teide,  18-IX-1912, nº 417. Ídem,  21-IX-1912, nº 418.

[6]       La Prensa, 8-II-1914, nº 1113. Ídem, 19-II-1914, nº 1127.

[7]       La Prensa, 24-II-1914, nº 1132.
           
[8]       El Teide, 8-II-1913, nº 440.

[9]       Fotografía tomada del libro Marcos Baeza. Carmelo Vega de la Rosa. Biblioteca de Artistas Canarios, Vice-consejería de Cultura y Deportes, 1992.

[10]     La Prensa,  6-II-2014, nº 1113.

[11]     El Liberal, 14-XI-1912.

[12]     El Teide, 3-I-1913, nº 420.    

[13]     José Sievert era médico del Puerto de la Cruz, en la especialidad de cirugía y enfermedades de los ojos. Llegó a tener un laboratorio de análisis clínicos, bastante moderno para la época, donde se hacían análisis de sangre, orina, esputos, leche, tumores y toda clase de líquidos patológicos. Una muestra del talante humano del citado doctor, era el siguiente comentario, inserto en el anuncio publicitario publicado en el periódico La Prensa que transcribo literalmente, “gratis para los pobres de solemnidad”. 

[14]     La Opinión, 18-11-1912, nº 6066. 

[15]     La Prensa, 15-IV-1913, nº 822. Diario de Tenerife, 21-IV-1913, nº 8266.
[16]    La Compañía de zarzuela de Emilio Duval tuvo al correr del tiempo un variado grupo de actores y actrices. En 191, la época más próxima a su actuación en el Thermal Palace de la que he encontrado noticias, estaba integrada por Arturo de Isaura, como maestro concertador, las actrices Blanca Suárez, Amalia de Isaura, Cándida Suárez, Ángela Figuerola y Dolores Ruiz, así como por los actores Valentín González, Arturo Súarez, Luis Antón y Antero Retes.
[17]     La Prensa, 23-IV-1914, nº 1188.